3º Entrada: El Laberinto que Forma Nuestra Vida.

Holiiitaa *aplausos de fondo*

¡¡He vuelto!! jus jus jus. He tardado bastante en volver y siento mucho no poder ser más constante pero ahora mismo hay otras prioridades. Aun así espero poder seguir subiendo algunos de mis textos y que os sigan gustando tanto como a mi escribirlos.
Hoy os voy a dejar por aquí otro pequeño texto de reflexión. Este tipo de textos son mis favoritos, ya que te hacen pensar y como bien los llamo, te hacen reflexionar sobre temas muy habituales. 
¿Qué pensáis del miedo? ¿Y del riesgo? Hablemos de ello, de los largos caminos y los atajos.

¡¡Empecemos con lo importante!!


En pocas ocasiones consigues ese cinco después de pasar semanas estudiando, en pocas ocasiones consigues la medalla después de meses entrenando, en pocas ocasiones consigues ser plenamente feliz tras una vida intentándolo.

No es que no hiciéramos suficiente, tal vez es que simplemente nos confundiéramos de vía o de meta. 

Cuando llevas tiempo en el camino te das cuenta de que queriendo o sin quererlo sonreíste, lloraste, añoraste y deseaste y que tal vez solo un par de veces eras consciente de que era lo que te provocaba ese sentimiento, lo que te provocaba llegar a elaborar esa acción.

Es cierto que hay pequeños atajos para llegar al centro del laberinto, pero ¿ y si no estamos preparados?, ¿y si lo que buscamos no resulta ser lo que hallamos?
El alargar el camino puede llegar a modificar lo que encontramos, es cierto que la semilla llega, el árbol nace y crece y que nace la fruta y madura. Tal ves si cogemos ese atajo, al llegar y esperar encontrar la fruta solo encontremos un pequeño tallo creciendo pero puede ser que si tardamos demasiado en llegar al centro del laberinto por miedo a llegar antes cortando camino, la fruta haya madurado demasiado y caído o alguien más rápido se la haya llevado.
Da miedo no encontrar lo que esperas después de todo el camino pero más miedo debe dar saber que tienes la oportunidad de conseguirlo y por simple pavor no hacerlo.

Lucha por aquello que quieres, coge el atajo, riega el árbol si al llegar aun no ha crecido, cuida de el, cantale, admiralo y cuando la fruta madure lo suficiente cógela. Habrás tenido tiempo para prepararte y buscar soluciones por si al morderla después de todo este tiempo resulta estar mala. No te preocupes, pues tu adquiriste valores, fuerza, historia, esperanza y sabes que de esa pequeña fruta mala podrás conseguir pequeñas semillas para cultivas al lado del gran árbol que conseguiste después de todo el trabajo y esfuerzo.
Dentro de todo lo malo al fin y al cabo podemos hallar algo bueno. La solución no es irse, la solución es quedarse y al menos intentarlo.

Ahora mismo tal vez nos encontremos en mitad de este gran laberinto a dos paso de hundirnos y no seguir, dos pasos que resisten al camino pero no a un final negativo. Pero piénsalo, solo hay un final negativo en nuestra vida y es aquel que aun no tiene solución, la muerte. Los demás finales, no son negativos, solo son finales que nos enseñan una lección de la vida y que nos ayudan a mejorar en esta vida. Tenlo claro, no hay finales negativos, solo hay finales que te llevan a un nuevo comienzo mejor que el anterior.

-FIN.-

Bueno esto es todo lo que tenía para vosotros hoy. Espero que os haya gustado y sobre que todo que os haya animado a seguir caminando, pues como dijo Sócrates:
"No puedo enseñar nada a nadie, solo puedo hacerles pensar."

Hasta la próxima cositas,
muchos besito y un gran abrazo.





2 comentarios:

  1. Buena reflexion hay que hacer todo lo que quieras aunque te de miedo. Arrepientete de lo que no hagas nunca de lo que hagas. Aunque tengas miedo siempre te tienes que arriesgar por lo que quieres en ese momento

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  2. El miedo a avanzar nos deja atras,es una trampa de la vida..
    Gracias por la reseña y tu tiempo..

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